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El ratón y la salchicha | Historias para niños

02/01/2020

En un momento dado un ratoncito y una salchicha, que se querían como hermanas, decidieron vivir juntos,

e hicieron sus arreglos de tal manera que cada día uno iba a pasear por el campo, o hacer compras en la ciudad, mientras el otro se quedaba en casa para mantener la casa.

Un día, cuando la pequeña salchicha había preparado la col para la cena, la ratoncita, que había vuelto del pueblo con un buen apetito, lo disfrutó tanto que exclamó: “¡Qué deliciosa es la col hoy en día, querida!”

“¡Ah!” respondió la pequeña salchicha, “eso es porque me metí en la olla mientras se cocinaba.”

Al día siguiente, como le tocaba a ella preparar las comidas, el ratoncito se dijo a sí mismo: “Ahora haré tanto por mi amiga como ella lo hizo por mí; cenaremos lentejas y saltaré a la olla mientras están hirviendo”, y dejó que la acción siguiera a la palabra, sin reflexionar que una simple salchicha puede hacer algunas cosas que están fuera del alcance incluso del ratón más sabio.

Cuando la salchicha llegó a casa, encontró la casa solitaria y silenciosa.

Llamaba una y otra vez: “¡Mi ratoncito! Ratón de mi corazón!” pero nadie respondió. Luego fue a ver las lentejas que hervía en la estufa, y, ¡ay! encontró dentro de la olla a su buena amiguita, que había perecido en el puesto de guardia.

La pobre ratoncita, con las mejores intenciones del mundo, se había quedado demasiado tiempo en su cocina, y cuando quiso salir de la olla, ya no tuvo fuerzas para hacerlo.